
A mediados de junio del 2007 mi mujer y yo hicimos un viaje literario a Baeza (Jaén) para buscar vestigios de Antonio Machado. Y para completar viaje entrañable nos acercamos hasta Quesada, cerca de Baeza, en la sierra de Cazorla, donde había nacido Josefina Manresa, esposa de Miguel Hernández, musa y celosa guardiana del legado del poeta, que ella salvó gracias a que supo ocultarlo de los registros franquistas en los años negros de posguerra. Otro día lo dedicamos a visitar Jaén capital donde vivió el matrimonio Miguel y Josefina en marzo de 1937.
En este I Centenario del nacimiento del universal poeta, no podemos ni debemos olvidarnos de Josefina Manresa Marhuenda, “morena de mi alma”, según le decía Miguel en el encabezamiento de algunas de sus cartas , las cuales supo conservar, además de poemas y el borrador del Cancionero y romancero de ausencias, también fotografías y dibujos. Inestimable legado que fue depositado por ella en el en la alcaldía de Elche cuando era alcalde Ramón Pastor, verano del 1984, que dio origen al actual Centro Hernandiano de Estudios e Investigación. Una vez el legado en poder de los investigadores se pudo publicar Obras Completas, por Agustín Sánchez Vidal, José Carlos Rovira y Carmen Alemany, Espasa Calpe, 1992.
Josefina fue esposa, y sobre todo musa, puesto que ella es la destinataria de varios poemas de primera época. Y el sujeto lírico del verso “Me tiraste un limón, y tan amargo” (v.1, soneto 4 de El rayo que no cesa). Es la novia que no quiere que le roben un beso “Te me mueres de casta y de sencilla:/ estoy convicto, amor, estoy confeso/ de que, raptor intrépido de un beso,/ yo te libé la flor de la mejilla./” (primer terceto, soneto 11, de El Rayo…).
Josefina custodió el voluminoso epistolario, que es como un diario íntimo de Miguel que le dirigió durante años, documentos que han sido base fundamental para el conocimiento de la vida del poeta. Ella conocía perfectamente la obra de su marido. Facilitó documentos y recuerdos a quienes se lo pidieron, recibió en su casa de Elche innumerables visitas de estudiosos y estudiosas, investigadores hernandianos que no podemos enumerar aquí porque la lista sería interminable. La propia Josefina Manresa escribió y publicó en 1976 sobre la enfermedad y muerte de su marido en la revista “Posible”, titulado “Así murió mi marido”. Es autora de un libro imprescindible Recuerdos de la viuda de Miguel Hernández, Ediciones de La Torre Madrid, 1980. Canal Sur emitió el 27 de diciembre de 2008, un documental sobre Josefina Manresa, dentro de la serie 'Andaluzas'. Josefina falleció en Elche el 19 de febrero de 1987.
Un viaje a Quesada
La mañana del domingo 24 de junio del ya referido año, salimos mi mujer y yo desde Baeza camino a Quesada, pasamos por la renacentista Úbeda, desde aquí tomamos dirección sur por una carretera no muy buena entre olivares cenicientos que
se dirigen hacia la Estación de Jódar, Los Propios, Pea del Becerro, donde paramos para subir a la ermita. Continuamos por la carretera A-315 hasta Quesada, que se agarra a un risco al borde del río Toya, más el vértigo de la torre de las iglesias de San Pedro y San Pablo, no olvidemos que Quesada tiene dos iglesias, y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad. La historia de este enclave al cuidado y protección del cerro de la Magdalena, se remonta a tiempos prehistórico, romanos, visigodos, árabes, y repobladores venidos del Granada. Por ello en su calle vemos arcos y adarves de estilo mudéjar por cualquier callejón que uno transita.
Quesada es tierra de “aceituneros altivos”, en su término está la Cañada de la Fuentes donde nace el río Guadalquivir. En coche cruzamos el pueblo y paramos a la altura del Museo del pintor Rafael Zabaleta, al final de pueblo, donde nos dimos la vuelta, y aparcamos de mala manera en una explanación frente al parque donde se encuentra el Ayuntamiento, cerrado porque era domingo, hice unas fotos, los vecinos estaban agrupados al borde de la carretera pendiente del paso de una concentración de motos. No era el mejor día para pasear por Quesada, además a mí el ruido de la motos me molesta mucho. Preguntamos por Josefina Manresa, nos indicaron que nació en calle del Angel, allí fuimos, donde se alza una placa que dice que aquí nació Josefina el 2 de enero de 1916 (disponemos de Acta de nacimiento gracias a Juan Antonio López Vílchez, Concejal de Cultura de Quesada).
Además Josefina tiene una calle con su nombre. Todo un detalle de afecto y cariño. Ella nació en la casa cuartel de la Guardia Civil, ella era la primogénita del matrimonio Manuel Manresa Pamies y Josefina Marhuenda Ruiz, naturales de Cox (Alicante) estaban aquí porque don Manuel fue guardia civil, nació el 6 de julio de 1889. Hijo de Juan Manresa Almarcha y de Gertrudis Pamies Ruiz, ingresó como soldado en el Regimiento de Infantería San Fernando número 11 de Alicante el 5 de marzo de 1911. Fue destinado a Melilla y sirvió durante tres años en el Protectorado español de Marruecos en el Rif, donde se llevaron a cabo encarnizadas luchas contra las cábilas del temido jefe rifeño Ahmed Rasuni.

Manuel Manresa y Josefina Marhuenda se casaron el 4 de marzo de 1915. El 1º de agosto de 1915 ingresó como guardia 2º en el Instituto General de la Guardia Civil, e
stuvo destinado en Quesada (Jaén), Dolores (Alicante) y en 1927 le destinan a Orihuela. Tuvieron cinco hijos (cuatro hembras y un varón).
Una visita a Jaén

El lunes 25 de junio del 2007 estábamos en Jaén capital, no había donde aparcar, al fin pudimos encontrar un parking subterráneo no muy lejos de la catedral, y desde allí, preguntamos por la popular calle La Llana, sabía que en el número 9 estuvo el Altavoz del Frente Sur durante la guerra civil. Calle la Llana es hoy calle Francisco Coello, aquí encontramos la placa que recuerda el paso de Miguel por esta casa en la primavera de 1937. Un poco más adelante, en los números nueve y once, está el Palacio de Marqués de Blanco-Hermoso, un edificio reconstruido, pero que ha conservado la portada, las pilastras y parte del interior.
Recordemos que a mediados febrero de 1937, Miguel Hernández fue destinado al «Frente Sur», en Jaén, dependiente de «Altavoz del Frente», con el comandante Carlos Contreras (Vittorio Vidali) que le da oportunidad de hacer viajes por los pueblos andaluces para declamar sus poemas en los frentes, y además cronista de de guerra. Firmó tres artículos con el seudónimo de Antonio López, otro como Miguel López, y con su nombre cinco artículos.
La pareja Miguel y Josefina se casaron el 9 de marzo del 37, por lo civil, no había curas, tras unos días por Alicante, Alcoy y Albacete, viajan a Jaén donde Miguel estaba destinado. En calle La Llana compuso su famoso poema "Aceituneros" (publicado el 21 de marzo en el nº
1 de Frente Sur; el 29 de marzo en La Voz del Combatiente) que aparecerá en su libro Viento del pueblo, Valencia, septiembre de 1937. Josefina ayudará a Miguel como mecanógrafa, según hay constancia en varias fotografía de la época.
Este altavoz tenía varias actividades culturales. Nos cuenta Josefina en Recuerdos de la viuda de Miguel, que su marido, el poeta y periodista de guerra viajaba durante dos o tres días por los pueblos, posiblemente, se cree que estuvo en Lopera, Porcuna, ya que aquí se situaba la línea del frente.
En Jaén conocen a los poetas José Herrera Petere y a su mujer Carmen Soler (recién casados también), al poeta Pedro Garfias, al diputado Martínez Cartón, a Andrés Pérez Balmés, a Martínez León dibujante, y al fotógrafo Trellez, Braña... El 19 de abril Josefina macha a Cox por enfermedad de su madre que morirá el 22 de abril y Miguel viene al entierro. Josefina Marhuenda no soportó la trágico muerte de su esposo. Después Miguel regresa solo a Jaén, queda muy triste al estar sin su mujer, pues ella ha de cuidar de sus hermanos huérfanos.
Recuerdos de la vida de Miguel y Josefina
Miguel y Josefina se habían conocido en La Plaza Nueva de Orihuela en el verano de 1933. El Rayo que no cesa, 24 enero del 36, está dedicado a ella donde se lee “A ti sola, en cumplimiento de una promesa que habrás olvidado como si fuera tuya”. A la publicación del poemario Miguel le escribe “¿Te acuerdas que te prometí dedicártelo el primero que saliera?”. Si Miguel hubiera escrito en la dedicatoria “A mi
Josefina morena de mi alma, a ti sola…” se hubiera ahorra especulaciones y dudas posteriores.
Miguel, destinado en Jaén quería formar una familia y tener descendencia. Se casaron por lo civil el 9 de marzo de 1937, en casa de la calle de Arriba, la hoy Casa-Museo
, padrinos de boda fueron sus amigos: Carlos Fenoll y Jesús Poveda. El convite consistió en una comida de arroz y costra, que cocinó la madre de Miguel. Vicente Aleixandre le regaló un reloj de pulsera de oro. Fue una boda en medio del luto, ya que el 13 de agosto de 1936 unos milicianos habían asesinado al padre de Josefina concentrado en Elda.
Josefina Mansera y Miguel tuvieron dos hijos varones: Miguel Ramón (el seg
undo nombre en memoria de Ramón Sijé) nació el 19 de enero de 1937. En esta fecha Miguel estaba en el frente de Teruel, el niño falleció diez meses después el 10 de octubre del 38. Miguel compuso una de sus obras maestras “Hijo de la luz y de la sombra”. Josefina ya estaba embarazada de su segundo hijo Manuel Miguel, (primer nombre en recuerdo de su suegro), que nacería el 4 de enero de 1939.
Una vez Miguel Hernández preso en el Reformatorio de Adultos de Alicante, desde finales junio del 41, ella se vino a vivir a calle Pardo Jimeno 15, de Alicante, a casa de su cuñada Elvira, para estar más cerca de su marido enfermo de tuberculosis, para llevarle alimentos y medicinas, cada viernes, en la ya famosa lechera de aluminio, donde peligrosamente sac
aba poemas escrito en papel higiénico en la tapadera. Intimidados se tuvieron que casar por la iglesia 4 de marzo del 42, ofició el capellán del Reformatorio Salvador Pérez Lledó.
Manuel Miguel se casaría con Lucía Izquierdo García en Elche, nacen dos hijos Miguel y María José, o sea, a Miguel le viven dos nietos. Manuel Miguel falleció en 1984.
A temprana edad, Josefina trabajó en una fábrica de seda y luego siempre de modista, hasta padecer un glaucoma que le operaron en 1962. Fue una luchadora incansable, primero trabajando como costurera para alimentar a sus hijos y hermanos, y luego siendo fiel a la memoria de su esposo, siempre vistió de luto, celosa custodia del legado de su marido, lo salvó de los registros gracias a que los ocultó en un arca, en casa de Filomena, prima hermanan por parte de su padre. Siempre luchando contra “moscones literarios” que le visitaban para ver qué se
podían llevar para editar.
Josefina hizo una visita a Quesada en 1966, le acompañaron entre otros Francisco Lapuerta, notario de Quesada.

Últimas noticias del Centenario en relación a Quesada y Elche
En julio 2010 una delegación de Elche se desplazará a Quesada para plantar una palmera en el Parque Municipal, darán lectura a versos amorosos que el poeta dedicó a su mujer, proyectará el documental 'El siglo del poeta' y ofrecer el recital musical 'Palabra de Miguel' a cargo de José Manuel Garzón. La visita tendrá justa correspondencia en el mismo mes. Quesada, con su alcalde Manuel Vallejo a la cabeza, vendrán a Elche y se proyectará el documental sobre Quesada de Antonio Mercero, rodado en 1968 y censurado en su época. Se plantará un olivo quesadeño en una plaza de Elche y un cantaor y un guitarrista de Jaén pondrán voz y música a los versos de Hernández.