Irónico destino que echándole un pulso a la muerte,
se juega tu vida a la oscuridad
y te alumbra...
Y te devuelve tu luz.
Y oigo otra vez tu latido...
Un latido extraño,
un latido ajeno...
desconocido...
que preña de vida tu pecho.
Vuelvo a observar tu sonrisa.
Y vuelvo a verte soñar
y vuelvo a verte luchar...
De nuevo voy de tu mano,
de nuevo observo el camino.
Las sombras pasan de largo,
y de nuevo
te miro a los ojos hermano...
se juega tu vida a la oscuridad
y te alumbra...
Y te devuelve tu luz.
Y oigo otra vez tu latido...
Un latido extraño,
un latido ajeno...
desconocido...
que preña de vida tu pecho.
Vuelvo a observar tu sonrisa.
Y vuelvo a verte soñar
y vuelvo a verte luchar...
De nuevo voy de tu mano,
de nuevo observo el camino.
Las sombras pasan de largo,
y de nuevo
te miro a los ojos hermano...
Débora Trachter
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